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Remisero con auto particular: cómo empezar hoy

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Remisero con auto particular: cómo empezar hoy
Foto de Zan Lazarevic en Unsplash

Remisero con auto particular: cómo empezar hoy

Tenés auto y necesitás generar ingresos ya. Ser remisero con tu vehículo particular es una de las opciones más rápidas para empezar a laburar por tu cuenta. No necesitás un capital grande ni experiencia previa, pero sí hay algunos pasos que tenés que seguir para hacerlo legal y seguro.

Lo bueno de ser remisero es que manejás tus horarios y no dependés de un jefe. Lo no tan bueno es que tenés que hacerte cargo de los gastos del auto, los impuestos y algunos trámites que al principio pueden sonar complicados. Acá te cuento todo lo que necesitás saber para arrancar.

Para laburar como remisero no alcanza con tener auto y ganas. Tenés que cumplir con algunos requisitos básicos que varían según la provincia, pero en general son parecidos.

Primero, tu auto tiene que tener menos de 10 años de antigüedad en la mayoría de las ciudades. Además necesitás la VTV al día, seguro contra terceros como mínimo (aunque es mejor tener todo riesgo), y el registro de conducir profesional. Ese último punto es clave: el registro común no te habilita a transportar pasajeros con fines comerciales.

El trámite del registro profesional lo hacés en la municipalidad. Te piden examen médico, psicofísico y completar un curso de manejo defensivo. Cuesta entre $15.000 y $25.000 dependiendo de dónde vivas, y tarda entre 15 y 30 días. Sí, es un gasto inicial, pero sin esto laburás en negro y te arriesgás a multas pesadas.

Darte de alta como monotributista

Si vas a facturar tus viajes, tenés que estar inscripto en AFIP como monotributista. Mucha gente arranca sin esto, pero tarde o temprano te conviene regularizarte.

El monotributo más común para remiseros es la categoría B o C, que ronda los $8.000 a $12.000 por mes en 2026. Incluye aportes jubilatorios y obra social. El trámite lo hacés online en la página de AFIP con tu CUIT y clave fiscal. Si nunca lo hiciste, pedile ayuda a un contador para no mandarla.

Algunas apps de viajes (Uber, Cabify, DiDi) te piden estar inscripto para activar tu cuenta. Otras no, pero igual conviene tenerlo porque después podés deducir gastos del auto como deducciones impositivas.

Elegir entre apps o remisería tradicional

Acá hay dos caminos: asociarte a una remisería de tu zona o laburar directo con apps. Cada opción tiene sus pros y contras.

OpciónVentajasDesventajas
Apps (Uber, Cabify, DiDi)Flexibilidad total, pagos automáticosComisión 20-25%, depende de demanda
Remisería tradicionalClientes fijos, respaldo de radioHorarios más rígidos, comisión 30-40%

Las apps son más fáciles para empezar: te descargás la app, cargás tus datos y en unos días estás habilitado. La remisería tradicional te da más estabilidad porque tenés clientes que piden siempre el mismo remís, pero te sacan un porcentaje más alto.

Muchos remiseros arrancan con apps para tener flujo de caja rápido, y después van armando cartera de clientes propios. Esa es la que más rinde a largo plazo: tu WhatsApp con 50 clientes que te llaman directo y vos te quedás con el 100% del viaje.

Costos reales que tenés que calcular

Antes de largar, hacé las cuentas. Ser remisero no es solo poner nafta y manejar.

Tu auto va a consumir más de lo normal: calculá entre 8 y 12 litros cada 100 km si es naftero, menos si es GNC. Sumale service cada 10.000 km, cubiertas cada 40.000 km, seguro mensual, patente, VTV semestral y los imprevistos (porque siempre hay algo que se rompe).

Un cálculo realista: si hacés 3.000 km al mes laburando, necesitás facturar mínimo $250.000 para cubrir gastos y tener ganancia neta de $100.000 a $150.000. Suena a mucho, pero si laburás 6 horas por día de lunes a sábado, es alcanzable.

El consejo que más sirve: anotá todos tus gastos los primeros tres meses. Vas a tener claro cuánto necesitás facturar para que te cierre el mes.

Consejos para arrancar con el pie derecho

Lo primero: mantenés tu auto impecable. Limpio por dentro, sin olor a cigarrillo, con agua fresca para ofrecer. Esos detalles suman puntos en las apps y hacen que los clientes te recomienden.

Arrancá en horarios pico si usás apps: 7 a 10 de la mañana, 18 a 21 de la noche. Ahí es cuando más demanda hay y los precios suben. Los fines de semana a la noche también rinden, pero es más desgastante.

Y algo importante: guardá siempre el 30% de lo que ganás para gastos del auto e impuestos. Si facturaste $300.000 este mes, $90.000 van a una cuenta aparte. No los toques. Cuando venga el service de $80.000 o la patente de $35.000, vas a agradecer haberlo hecho.

Listo para empezar

Ser remisero con tu auto particular es una forma real de generar ingresos desde el primer día. No es fácil ni te vas a hacer millonario, pero si le metés onda y sos constante, podés sacar una diferencia que te cambie el mes.

Lo importante es hacerlo bien desde el arranque: legal, con las cuentas claras y tratando bien a la gente. El resto se aprende en la calle.

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